lunes, 13 de enero de 2014

Así mate mi inocencia

¿Poner mi corazón en manos de otro?

Y así mate mi inocencia
por miedo a mi corazón roto lo rompí yo y me llamé tonto
-te lo advertí- me dije protegiéndome así del dolor
 -ahora ya nunca sufrirás-
Y así con el pecho vacío y la cabeza alta,
viajé
y sentí los ecos del sentimiento donde mi corazón había estado

Nunca lo extrañe,
hasta que me perdí en una montaña
y lo sentí,
como el brazo que ya no está pero aún duele.
Lo sentí queriendo recrecerme,
y lo amurallé para que creciera seguro, sin darme cuenta que encerrado no crecía.

Y así, mustio y chiquito
viajo
y me sorprendo de que a veces la luz le alcance
...de que a veces...sea él el que luz despida.