miércoles, 2 de diciembre de 2015

Absurda Magnitud


Martes 1 de diciembre 2015

Hay dos guardias de seguridad en la casa donde estoy, de hecho uno está ante mi puerta, llevan armas, rifle y pistola cada uno, están para nuestra seguridad. Lo más gracioso es que se han presentado diciéndonos que están para nuestra seguridad y así no nos asustemos de verlos, ellos no son el peligro y quieren que lo sepamos. Eso me hace pensar que sería igualmente fácil que se hubieran presentado otros dos que no son seguridad y estuviéramos entonces en problemas, grandes problemas.

Hace 4 días entraron dos con machetes en la casa en la que duermo, al parecer si hubieran venido a robar no traerían machetes, porque no se puede robar a dos manos con un machete. Así que buscaban algo mas... matar, desahogarse, violencia gratuita…venganza… porque imaginan que puedan ser hombres que hayan crecido aquí. ¿De qué manera han vivido para querer dañar a la gente que vive donde han crecido, que ha pasado aquí, como habrá sido esto?… ya paso antes, ya hubo muertes y palizas.

Estar en la terraza fumando y charlando uno se siente increíblemente expuesto, cada vez que hay un ruido paramos de hablar hasta que confirmamos que son los perros o una lechuza que ulula, solo son las 6 y media de la tarde pero la oscuridad esconde peligros y no son fruto de la imaginación. Veía luces allá en la montaña y pensaba en gente esperando a que nos fuéramos a dormir, si las luces se movían era gente subiendo en la montaña, e intentaba no pensar en eso… porque no hay caso, no serviría para nada, igualmente ¿qué podríamos hacer?…en breve vienen los de seguridad con sus armas.

Una compañera me contaba del incidente del sábado, de los disparos de los de seguridad y del silencio de después, que era casi más aterrador ¿habrían matado a los de seguridad?  Luego oyó otros tres disparos y se tranquilizó, -están vivos todo va bien- y pudor dormir, esa tranquilidad ante algo que no debería ser normal es lo que más asusta, ¿desde cuando nos acostumbramos a semejante nivel de violencia?

Mientras hablaba sentada en la mecedora (que lujo mecedora, cigarrillo y libro), imaginaba que si disparan desde el monte, en un segundo puedo estar muerta, pero no…no lo harán desde lejos porque entonces pondría a los guardias sobre aviso, no tiene sentido, y así calmaba mis pensamientos y continuaba presente en la conversación. Aunque realmente, con esta violencia, nada tiene sentido.

Desde el autobús hacia aquí, las miradas de la gente eran increíblemente amargas, hastiadas, están hartos, todo ha ido más que más allá. Hace sólo 6 días en un pueblo cercano ha sufrido… no sé como calificarlo…han bajado un montón de gente de la montaña a violar, durante dos días, han violado, han hecho que hijos violen a sus madres y padres a sus hijas, ¿cómo no van a tener ese rencor en los ojos? ¿Ese odio palpable, ese deseo de venganza y de justicia violenta? Te acostumbras a la violencia. Vieron como enfrente del hospital secuestraban a uno que iba caminando a golpe de pistola, ¿Qué haces? Nada, no puedes hacer nada, te matarían y lo secuestrarían igual. Así que no miras directamente y te lamentas de que el mundo es así, ¡que mierda! Y te enfocas en tu día con esa profunda tristeza de falta de esperanza y ese asco de no haber hecho nada aunque sabes que no podías hacer nada.

Y sin embargo hay gente con esperanza y es lo que es más irreal, porque es incluso más difícil de entender en estas circunstancias, la amabilidad, la compasión, la ayuda al desconocido sin esperar nada a cambio, la empatía universal por los problemas pequeños. Y yo me pregunto ¿cómo es que a la gente aún le queda corazón para dar? Y sin embargo les queda y es tan grande que es lo que me hace llorar. Lloro de alegría y de pena porque sean capaces de coexistir en este mundo y a veces en la misma persona esa absurda magnitud de amor y odio. Y también porque es triste que normalice lo malo y sea lo bueno lo que siempre me sorprenda. Y siempre lo encuentro donde menos lo espero y mi cinismo defensivo se evapora, porque si ellos pueden ¿quién no puede? Y yo quiero poder, yo quiero un mundo mejor y yo soy parte.

jueves, 30 de abril de 2015

Mis amigas son raras de cojones



Mis amigas son muy diferentes entre si y al mismo tiempo son muy parecidas, podriamos decir que esta la pija, la profesional, la cultureta, la buen rollismo, la ingeniosa, la hippie, la te partes con ella (¿como no te he conocido antes?), y en el fondo todas nos intercambiamos los roles y no correspondemos con el estereoptipo en el que las acabo de meter.
Por poner un ejemplo la pija es la persona mas sencilla que conozco, sabe disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y tiene los pies mas en la tierra que ninguna; y la cultureta es capaz de reirse de las cosas mas absurdas y tontas durante un montón de tiempo y tiene un corazón blandito (pero no hay que decirselo por que ella es demasiado guay y tienen que pretender que eso no mola), y es que en el fondo son todas de las mejores personas que he conocido en el planeta. Y me conocen y a pesar de eso me quieren y me permiten que sea una descastada y una flipadilla y me dan alas y me traen de vuelta a la tierra sin un ápice de condescendencia.


Gracias a ellas vuelo como una cometa sabiendo que ellas son mi ancla a la tierra y que si me pierdo me saben traer de vuelta, ellas son mi tierra, mi hogar como una de ellas me dijo. Nena aunque tu no tengas hogar físico tu hogar esta en nosotras que te queremos... ¿son o no son geniales? Y raras, porque hay pocas como ellas, me motivan a ser mejor persona y escuchan todas las tonterias y aplauden cuando de repente entre tanta memez me salen filosofías y teorías cabales o absolutamente desquiciadas. Por que ellas tambien son unas locas y unas kamicaces del pensamiento y del corazón y ante tanto ingenio y amor una se crece. Y cuando me siento sola, pienso en ellas y ya no me encuentro nada sola, almas afines que le dicen, me sonrie el alma cuando me acuerdo de ellas y ya no hay nada imposible.