viernes, 12 de agosto de 2016

Grito en hojas de papel para que no se oiga mi voz


No puedo creer lo lejos que estoy, de la gente, y las... cosas. 

A través de un cristal indestructible lo veo todo como si perteneciera, pero no. Como si una película gruesa de plástico me envolviera, todo resbala, nada se queda. Siempre hay la separación y no siento ni el aire que lo mueve todo, ni el aire que respiro…. A veces, creo, que ni siquiera yo estoy aquí.

Me muevo a control remoto, lo manejo yo,… no sé desde dónde.

Cuando toco algo es como si no lo tocara de verdad, y cuando río o muevo es como si yo estuviera dos pasos atrás de mi misma, observándome…Me he convertido en el observador, observando y apenas dándome cuenta de que yo estoy ahí también, apenas sintiendo la interacción. 

El observador desapegado, apenas sintiente

Soy una maestra de la máscara, y la ficción, tanto que no sé dónde termina y empiezo yo, y es que la mejor mentira comienza con una verdad, porque soy así...y no. Y quiero romper la piel impermeable, sin variar la armonía, sin emoción desmedida, sin darme espacio, sin perturbar lo perturbable.

Grito en hojas de papel para que no se oiga mi voz